lunes, 25 de agosto de 2014

¿La innovación de negocio no cuenta?

En los últimos años ha sido cada vez más candente en instancias del Gobierno y sector privado la discusión sobre cuáles son los terrenos de la innovación. ¿Sólo se vale innovación en el producto? ¿Será que un nuevo modelo de negocio no puede ser catalogado en el plano de la innovación?

Es claro que se requiere dar un cuerpo a la definición de innovación, en términos de definir las áreas en las cuales se pueden utilizar recursos estatales para impulsarla. Pero no podemos ser tan miopes de quedarnos meramente en lo académico sin evaluar lo que pasa en el mundo de los negocios cada día.

En el caso de Apple, el fallecido Steve Jobs no solamente contribuyó con una nueva manera de escuchar música: el ipod. También revolucionó el modelo de negocio de la música. Las grandes disqueras se tuvieron que bajar del pedestal en el que vivían para ajustarse a la visión del inquieto empresario.

El esquema de la venta de LP´s y el de CD´s dio paso a la venta de música por internet, al menudeo y con costos infímos en comparación con el mercadeo tradicional. Estos dos factores, producto y modelo de negocio, generaron el poderoso impacto innovador que durante años ha distinguido a la empresa nacida en Sillicon Valley.

Jobs tenía la suficiente versatilidad para identificar un producto revolucionario, pero además para construir un canal de venta que le permitiera ser totalmente ganador. Después de este cambio, hoy muchos esperan el siguiente paso de Apple ¿será que sin Jobs este proceso innovador se volverá a ver?



miércoles, 20 de agosto de 2014

Entre más vacas, menos leche


A propósito de la creación de los cuatro nuevos Superministerios en el Gobierno de Juan Manuel Santos viene a mi cabeza una perla del refranero popular según la cual  ‘entre más vacas, menos leche’. En términos más elegantes lo expresó el ex representante a la Cámara Miguel Gómez Martínez, al advertir que esto es lo que va a pasar con lo que él calificó como un desacierto gerencial del presidente.

¿Por qué se da este fenómeno de que más recursos generen menos resultados? En mi experiencia empresarial, y como investigadora,  el principal motivo es que se contrata al personal sin tener definidos los objetivos de la nueva contratación, tampoco se establecen perfiles claros de los candidatos. Tampoco se comunica adecuadamente el por qué de las vinculaciones recientes.

Esto lleva a que los empleados antiguos ‘asuman’ que los nuevos vienen para recibir parte de su carga laboral con lo cual la lógica matemática de que 1+1 da  2 no se cumple; por el contrario, ese 1+1 da 0,5 porque el empresario incrementó su gasto en una unidad adicional y obtuvo la mitad del resultado esperado.

Se percibe también la tendencia de la plantilla antigua a relajarse en su productividad con la llegada de un nuevo equipo de trabajo, quizás porque sienten que están más cansados mientras que los recién entrados llegan frescos al campo de juego, por lo tanto tendrían la responsabilidad de dar más.

En la sabiduría boyacense “entre más vacas, menos leche” porque pocas veces el ganadero tiene en cuenta que al crecer su hato tiene que incrementar los insumos: ampliar los pastos, incrementar vacunas y nutrientes. En esa medida, el empresario también tiene que hacer un mayor despliegue de energía para lograr que el nuevo personal rinda lo que espera: asignar objetivos claros, definir el perfil del cargo, establecer indicadores  y metas de gestión y hacer el seguimiento.


Además, debe esmerarse en comunicar el derrotero de la empresa y dejar claro que por cada nueva persona se deben incrementar las ventas y la rentabilidad en la misma proporción. 

De corazón espero que este no sea el caso en la nueva estructura del Estado, en donde se multiplicará por mucho más que cuatro el gasto de gestión del Gobierno y hay demasiadas tareas pendientes por ejecutar.