domingo, 29 de abril de 2012

Vacuna para el síndrome del avestruz

Los empresarios pyme tradicionales en Colombia sufrimos el síndrome del avestruz. Somos tímidos (a menos que tengamos origen paisa o  al menos un gen de estos), nos gusta encerrarnos en el día a día, procuramos mirarnos todo el tiempo el ombligo y evitamos, a toda costa, tener que relacionarnos con nuestros pares.
Así de simple. Esto, nos guste o no, resulta cómodo. Moverse en el terreno de lo conocido, con los empleados de siempre, en la rutina diaria y los clientes de todos los días provee un alto grado de seguridad, pero a mediano y largo plazo se convierte en el talón de aquiles para el crecimiento de las empresas.
A los colombianos no nos gusta asociarnos, participar en gremios, compartir experiencias... ¡ y menos, arriesgarnos a ir a un lugar en el que nos vamos a topar con la competencia! Y con los años cedemos a la tentación de delegar las relaciones claves en otros funcionarios de la empresa para 'concentrarnos en la operación'. Vaya error. Mientras revisamos quiénes cumplen el horario y quiénes no, cuándo van a cambiar la tinta de la impresora y por qué no llegó a tiempo el mensajero es probable que el tren de la competitividad nos deje abandonados.
¿Cómo superar este síndrome? Todos los seres humanos tenemos la capacidad de aprender y desarrollar nuestras habilidades directivas. Un buen gerente no sólo sabe manejar a su gente, también tiene que crear una red de relaciones de alto valor para su negocio. No se trata únicamente de clientes, porque infortunadamente también tendemos a no valorar aquellas oportunidades en las que no hay plata de por medio sino otro tipo de ganancias: conocimiento, información, contactos, prospectiva...etc.
Para volver a 'aceitar nuestra maquinaria' debemos autoexigirnos 5 pasos que nos permitirán volver a ponernos a tono con los requerimientos de nuestra empresa:
1. Mantengamos vivo el espíritu emprendedor: ¿recuerda la adrenalina con la que se levantaba todos los días en las primeras de cambio de su aventura empresarial? Revívalo. Traiga a su mente aquellos recuerdos e identifique qué lo motivaba entonces para que haga de nuevo ese ejercicio de sentirse otra vez como un emprendedor a punto de consolidar el sueño. Un empresario de la talla de Luis Carlos Sarmiento Angulo tiene ese espíritu, le apasiona construir empresas exitosas y de talla mundial, esa es su pasión que no abandona a pesar del paso del tiempo y del dinero que ha obtenido.
2. Hagamos mucho 'turismo de negocios': así es, asistamos a eventos en los cuales el propósito sea relacionarnos con empresarios de nuestro sector, conocer cómo piensan, quiénes están en la jugada, cómo están las cifras, qué tienen los más exitosos. Hace poco asistí a una reunión de trabajo en Lima convocada por un importante cliente vinculado al mundo de las telecomunicaciones. Allí, sentada en medio de un salón con otras 30 personas sentí que durante los últimos años me había quedado encerrada en una cueva desconectada del mundo. La seguridad de los argentinos, la crudeza de los chilenos, la sencillez de los peruanos y el desparpajo de los venezolanos me recordó que el mundo gira a nuestro alrededor. Volví renovada, con ganas de hacer más cosas y motivada para empezar a ganar el tiempo que perdí en los últimos meses.
3. Lancémonos a cultivar 'desconocidos' de negocios: Es curioso, pero en ciertos espacios volvemos a sentirnos como en la adolescencia cuando sólo nos gustaba andar con nuestro grupo de amigos. ¿Cuántos planes chéveres nos perdimos por no abrirnos a otras personas? Bueno, después de tantos años sería imperdonable no enmendar el error. Asista a un evento y póngase la meta de llevarse al menos 10 tarjetas de nuevos contactos y establezca un vínculo con esos 'desconocidos de negocios'. Cultive esa relación y sáquele todo el provecho.
4. Pasemos de una red de contactos a una red de negocios: A muchos les puede parecer lo mismo, pero están equivocados. Revise su tarjetero, el directorio de outlook o el CRM. ¿Con cuántas de esas personas tiene contacto al menos 1 vez cada dos meses? Seguramente con menos del 10%. Es el momento de activarlos, pégueles una llamadita. Comparta experiencias, tómese un tinto con algunos de ellos y, de paso, aprovecha para dejar su cómoda silla y estirar un poco las piernas.
5. Establezca la meta de asistir al menos a tres eventos de su sector cada mes o atrévase a inscribirse en un gremio o asociación: Los empresarios a veces nos convencemos de que el príncipe azul de los negocios va a llegar tocando a nuestra puerta para ofrecernos el paraíso. ¡Despertemos! Así como muchas mujeres se quedaron sentadas esperando al caballero de blanca armadura que les iba a dar la felicidad eterna a nosotros también se nos pueden pasar las oportunidades por no salir de nuestras oficinas. Busque en las Cámaras de Comercio de su región, mejor si el evento es en otras regiones, en los gremios, en las Cámaras Binacionales, las Universidades, las Comisiones Regionales de Competitividad, los ministerios, etc. Abra la puerta y salga de su oficina, porque hoy más que nunca los negocios están en la calle.

domingo, 15 de abril de 2012

El alma de una pyme

Lo confieso sin pena, yo también leí 'Las siete leyes espirituales del éxito', de Deepak Chopra, hace muchos años, cuando apenas iniciaba con gran incertidumbre mi primera aventura empresarial. Y casi diez años después tengo que reconocer que lo volvería a leer con gusto. Como para no repetirme, decidí hace pocas semanas hincar el diente en 'El alma del liderazgo', del mismo autor. 

En un comienzo me pareció estar leyendo una misma receta con algunas ligeras diferencias. Incluso sucumbí a la tentación de picar en otras lecturas. Más comprometida con el mensaje del libro lo retomé cuatro días después y empecé a obtener enorme provecho de él. Afortunadamente, también recibí un valioso aporte de Rodrigo Zárate, profesor de la EAN (que próximamente publicaremos en Misiónpyme) en el que destacaba la importancia que tiene desarrollar la inteligencia emocional en los gerentes de pequeñas y medianas empresas.

Para mi sorpresa, los dos mensajes están perfectamente alineados. Mientras Chopra enumera una serie de recomendaciones para volvernos más perceptivos hacia nuestro entorno, de tal forma que podamos liderar a conciencia y con el alma, el texto más racional y muy bien documentado del profesor Zárate detalla cómo las habilidades de un gerente se pueden potencializar para explotar al máximo su capacidad de entender a sus clientes, empleados y demás involucrados con su proyecto empresarial.

Liderar con el alma es lo que muchos quisiéramos hacer cada día, pero los reveses en algunas oportunidades empiezan a desgastar ese intangible tan valioso. Surge entonces el temor, la duda y la angustia de estar haciendo mal las cosas y no saber cómo resolverlo. Pero todos sabemos que para encontrar la respuesta debemos aquietarnos. Lo más probable es que hallamos perdido la intención inicial que nos impulsó a 'montar' nuestra empresa. Esa idea inspiradora que nos desveló y nos llevó a trabajar desenfrenadamente en pos de hacer realidad ese sueño. 

Otros, con el transcurrir del tiempo, quizás nos volvimos más cómodos y nos sentimos más seguros de estar logrando nuestro objetivo. Y empezamos a perder esa chispa de los primeros meses, esa dulce adrenalina que se nos convirtió en el motor. Y allí está el reto, en mantener viva esa llama. En continuar tocando nuestra alma de empresarios para que todos los que se relacionan con nosotros la perciban y entreguen el 150% en pos de alcanzar esa meta.





Una mirada...cientos de perspectivas

No basta con la producción académica, ni con las investigaciones sesudas para entender cómo se puede llegar a ser un empresario de éxito. Nada reemplaza el aporte del emprendedor en la receta de una pequeña o mediana empresa que crece. Empresarios reconocidos, como Andrés Jaramillo (el famoso Andrés Carne de Res) y muchos menos 'famosos' tienen un 'algo' que los hace diferentes.
Este blog nace sin grandes pretensiones, apenas con la intención de plantear esos posibles 'secretos' que se pueden compartir para construir un verdadero país de pymes. Construir empresas fuertes, que se puedan consolidar e integrar con efectividad en las cadenas de suministro de las grandes empresas, depende de empresarios  con mentalidad ganadora. Por eso este será un espacio para hablar de los seres humanos que están al frente de estas pequeñas y medianas iniciativas, de sus miedos, sus dudas, sus fortalezas y sueños.
Porque sin ellos no habrá política alguna que nos permita salir adelante. Así que bienvenidos todos los aportes y comentarios sobre los temas críticos para apoyar a este grupo de valientes personas que un buen día decidieron echar sus cartas para emprender.