Se han llenado cientos de páginas de libros y revistas, y miles de consultores se han hecho millonarios vendiendo la importancia de motivar al equipo de trabajo. Pero nunca he escuchado a un experto concientizar sobre la necesidad de motivar a los empresarios. Por eso hoy me pregunto ¿quién motiva a los gerentes?
La verdad es que los líderes de las empresas tienen que desarrollar una increíble capacidad de automotivación, porque muchas de las cosas que ocurren en su día a día no generan un ambiente propicio para que otros contribuyan a generarle un espíritu optimista.
¿Quiénes podrían motivarlo? Muchos de los que lo rodean. En primera instancia, sus propios empleados. Y quiero aclarar que motivar al jefe no implica llevarle regalos, adularlo o ser un lambericas. La mejor manera de mantener motivado a un jefe es cumpliendo con sus expectativa con respecto al desempeño; siendo proactivo frente a la solución de problemas, pero especialmente evitándole los problemas.
Un empleado que motiva a su jefe es el que sabe que le aporta a la organización con cada acción, que deja en alto su marca, quiere a su empresa y lo demuestra con gesto simples como:
- atender un teléfono que suena en una oficina que no es la suya
- tratar bien a los clientes
- evitar desperdicio de recursos
- proteger los bienes de la compañía
- utilizar bien su tiempo de trabajo
- decir la verdad
- cumplir con los informes que le corresponden sin que se los estén pidiendo
- evitar hablar mal de su empresa, de sus compañeros o de su propio jefe.
Estos comportamientos tan sencillos le crearán a los gerentes un enorme compromiso con su gente, le demostrarán que todos los esfuerzos que se hacen valen la pena porque se están construyendo una cultura del respeto por el ser humano. Un equipo leal a su jefe es aquel que se esmera por dar lo mejor de sí, en todos los sentidos.
Así que creo que es el momento también de que los expertos en motivación empiecen a desplegar recursos para que los empleados entiendan que el asunto es de dos vías, y no pueden estar esperando siempre recibir de su jefe (una felicitación, un aumento, una bonificación o un ascenso) sin dar en la misma proporción.
domingo, 15 de junio de 2014
lunes, 9 de junio de 2014
Todo cambia, nada cambia
Este domingo 15 de junio finalmente podremos resolver la
incertidumbre que tenemos sobre quien regirá los destinos del país durante los
próximos cuatro años. Y si se le pregunta a un pequeño o mediano empresario qué
viene para su negocio, su única respuesta será que ‘todo cambia y nada cambia’
porque cualquiera que sea el resultado todos saben que el éxito está en sus
manos.
Y es que al examinar la historia de aquellas compañías que
han trasegado durante más de 30 años, y hoy pueden considerarse de tamaño
mediano grande, lo único que se encuentra como una constante es el cambio. Por
eso todos dirán que todo cambia, es lo que están acostumbrados a ver. Y ninguno
desearía la comodidad de un mundo de negocios sin cambios porque implicaría que
se acabaron los retos.
Los que antes vivían en el mundo del papel, los juguetes
didácticos y la educación, entre muchos otros, han visto cómo su realidad se
modificó con la llegada de los Smartphone y las tabletas. Cada día los nativos digitales asumen las
riendas de la economía, imponiendo nuevos medios y formas de hacer las cosas.
Quienes no aceptaron ese reto ven cómo se extinguen sus negocios, unos más
rápido que otros. Pero los que decidieron entregarse a las fuerzas del cambio y
fluir con él han logrado encontrar un nuevo camino para el crecimiento
empresarial.
Quienes tenían industrias con cierto nivel de protección
arancelaria ven cómo cada día esas barreras caen estruendosamente y dan paso
a competidores más sofisticados,
seguramente con más músculo financiero.
Esos gerentes seguramente hoy tienen gastritis, tal vez
dejaron de dormir varias noches pensando en el camino a seguir, pero jamás
perdieron la confianza. Y lo están logrando, porque curiosamente mientras más
duro el camino más grande es la capacidad de aguante.
Y todos dirán que nada cambia, porque aunque se presenten
reformas que empeoren o mejoren sus condiciones tributarias, se diseñen o
eliminen programas de apoyo o incentivos, o se firmen más tratados de libre
comercio, van a tener que hacer lo mismo que siempre han venido haciendo:
luchar.
Y como formo parte de ese grupo de emprendedores para los
que todo cambia y nada cambia, recuerdo con especial aprecio la frase que le
escuché a un empresario de vestuario hace más de 12 años en el primer evento
que organicé como empresaria. “Lo único que les puedo recomendar a quienes
eligieron hacer empresa es que hay que Persistir, Resistir y Nunca Desistir”.
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lunes, 2 de junio de 2014
La destrucción creativa y los taxis
Las
aplicaciones móviles para transporte público, como tappsi y easy taxi, tienen
contra las cuerdas a las tradicionales empresas de taxis. ¿Cómo han reaccionado
los ‘dueños’ del negocio en la capital frente a esta amenaza para su monopolio
o proceso de destrucción creativa en el que se encuentran?
Según
diversas fuentes, en lugar de apuntarle a desarrollos más creativos y poderosos
los representantes de Taxis Libres y Taxi Imperial están buscando la manera de
‘bloquear’ jurídicamente la operación de las aplicaciones alegando que no son
una empresa autorizada para afiliar a los conductores del gremio. Y no es para
menos pues de acuerdo con entrevista concedida por Uldarico Peña, gerente de Taxi Imperial,
al diario El Tiempo sus afiliados pagan $ 255.000 mensuales por ese concepto.
En el
mismo texto Peña dice que tienen afiliados a 1.100 conductores. Una
multiplicación simple da cuenta de $ 280.500.000 mensuales que entran a las
arcas de Taxi Imperial, sin que tenga que responder por costos de seguridad
social, ni parafiscales de sus afiliados.
En
cambio, una compañía como Tappsi estuvo casi dos años ofreciendo el servicio
gratis a sus usuarios para demostrar sus beneficios y recientemente decidió
empezar a cobrarles $ 35.000, según me confirmaron varios conductores con los
que hablé la semana pasada. Es decir, un 14% menos de lo que cobra la
afiliadora. Si se le suma un servicio decente de datos estaríamos hablando de
aproximadamente $ 70.000 al mes.
Este es
el claro ejemplo de lo que Daron Acemoglu y James A. Robinson definen como la
destrucción creativa, en su libro ¿Por qué fracasan los países? Este texto, que
espanta de primera por su voluminosidad, me lo recomendó con un singular
entusiasmo el exministro de Hacienda,
Juan Carlos Echeverri. Una de las teorías que se plantean es que el atraso o
desarrollo de una sociedad está dado por su capacidad para enfrentar la
destrucción creativa que plantean las innovaciones tecnológicas, creando
mejores instituciones y condiciones para que ese proceso tenga éxito en
beneficio de muchos y detrimento de los intereses de unos pocos grupos
dominantes.
Durante
años el transporte público de la capital ha estado en manos de las
tradicionales afiliadoras de taxis y ahora se les aparecieron unos ‘gatos’ que
con una sencilla innovación hacen tambalear su lucrativo negocio. El pataleo de
Don Uldarico ya se ve y la Supertransporte investiga por la ‘ilegalidad’ de los
cobros de propina a quienes prestan el servicio por estas aplicaciones.
Yo varias
veces he pagado propinas de $10 mil y $15 mil a taxistas de las empresas de Don
Uldarico para que acepten llevarme a un determinado sitio o me recojan a una
hora específica. ¿Será que si no se ofrece ese beneficio aceptan pasar por la
casa de uno en plena hora pico cuando el call center de Don Uldarico pone una
máquina diciendo que no tiene conductores disponibles?
Y eso sin
contar las veces que he solicitado el ‘servicio público’ por teléfono y me han
dejado una hora oyendo la odiosa melodía mientras ‘están buscando un taxi cerca
de usted’. Que no nos vengan con cuentos.
Es el
momento para que Don Uldarico y sus colegas empiecen a trabajar en cómo van a
enfrentar esta destrucción creativa que hoy los amenaza y le otorga más poder a
los usuarios finales y sus clientes, los taxistas. Seguramente no les quedará
grande y podrán ofrecer más servicios que garanticen la disponiblidad,
oportunidad y seguridad en la prestación del servicio.
lunes, 26 de mayo de 2014
De frente contra la corrupción
Si en Colombia la lucha contra la corrupción en todas las instancias del Estado y del sector público fuera seria, con toda seguridad se podrían hacer realidad las promesas de campaña de los candidatos a a la presidencia del país. Educación superior gratuita, salud plena para todos, más viviendas regaladas, etc. ¿De qué bolsillo saldrán esos recursos? La alternativa más fácil es inventarse más impuestos, porque no hay un compromiso de fondo para evitar que los corruptos capturen billones de pesos del Estado para llenar sus arcas personales.
Así lo confirma el Informe Nacional de Competitividad, que entrega el Consejo Privado anualmente. El documento indica que el país ocupa el puesto 129 entre 148 países en materia de desviación de recursos públicos, léase corrupción. En cambio, Perú ocupa el puesto 111, México el 105, Panamá el 85 y Chile un honroso puesto 23. Esto demuestra cómo el desarrollo económico requiere de instituciones transparentes que permitan una apropiación adecuada de presupuesto del Estado para apoyar el crecimiento. Según el informe de Competitividad Global que publica el Banco Mundial, la corrupción es el factor más problemático para hacer negocios en el país.
En términos desagregados, ocupamos el lugar 97 en el indicador que mide el pagos irregulares o sobornos, el 109 en el que mide el favoritismo en las decisiones de los empleados públicos, el 106 en el relacionado con el despilfarro del gasto gubernamental y el 75 en transparencia en el diseño de políticas púbicas por parte del Gobierno ( una mejora de ocho puestos en el último año).
Otro dato interesante es que son los partidos políticos y los miembros del congreso los que más corruptos se perciben, con una calificación de 4,3 sobre 5, según el reporte Mundial de Competitividad. Con estas cifras, no extraña que el domingo de elecciones la abstención haya sido del orden del 60%. Muchos colombianos están cansados de esta situación y no recurren a las urnas porque perciben que no va a pasar nada con su voto, debido a la corrupción de estos dos actores.
Sólo a Marta Lucía Ramírez y Enrique Peñalosa se les escucharon propuestas claras en este sentido. Al punto que el candidato presidente le ofreció a Ramírez unirse a su causa para hacer realidad su compromiso anticorrupción. ¿Será que si no lo acepta no va a hacer nada contra este flagelo que tantos recursos sustrae de las arcas? ¿Será que la mermelada que corrió a chorros en Atlántico y Valle, según Francisco Santos, no forma parte de la odiosa corrupción?
Es el momento para que todos exijamos acciones contra los corruptos, o de lo contrario no vamos a ver cumplida ninguna promesa electorera, ni lograremos estar en la tripleta de los países más competitivos de América Latina para el 2032, como se lo ha propuesto el Gobierno del actual candidato presidente.
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viernes, 16 de mayo de 2014
¿Quién podrá defendernos?
Hay que reconocer que aún sin JJ Rendón la contienda por la presidencia ha logrado el dramatismo de un típico novelón venezolano, al mejor estilo de Topacio, Esmeralda y Leonela. Tan caliente está la cosa, que muchos vivimos pegados del radio, la web o la tv esperando la próxima mechoneada.
Los odios que ahora son innegables no se ven ni siquiera en la exitosa serie House of Cards, en donde el hábil protagonista alcanza todos sus propósitos disfrazado de oveja, una piel con la que incluso encubre dos asesinatos. Para rematar este capítulo, digno del Show de Cristina, en donde sólo falta que anuncien a la amante de alguien, ya entró en la escena el otrora medido César Gaviria. Sus alaridos de ira se escucharon por las principales emisoras de país, mostrando su intensa rabia por las ‘burlas’ de su colega, el ex mandatario Alvaro Uribe Vélez. Incluso llegué a temer que el doctor Gaviria se infartara en plena entrevista.
Los beneficiados, por el momento, son los medios de comunicación, que viven su agosto con la insoportable pauta política que transmiten a primera hora de la mañana, al mediodía y en la tarde. Y, mientras esperamos escuchar el nuevo capítulo, la candidata del Conservatismo insiste en que nadie la va a callar…y lo dice en serio porque lanzan hasta siete de sus anuncios seguidos y sin piedad. ¡Qué desespero!
En Facebook, Enrique Peñalosa publica una foto donde aparece de cabeza, y no entiendo bien si es por aquello del yoga para guardar la compostura en medio de esta tormenta, o una medida desesperada para llamar la atención con un truco digno de un circo.
Sinceramente, lo que más me preocupa es que lo que estamos viendo no es nada comparado con lo que se viene cuando Álvaro Uribe Vélez tome posesión como senador de la República. Si Juan Manuel Santos logra ‘repitis', no me cabe duda de que el conflicto en el Congreso, por las leyes que intente aprobar el Gobierno, será de grandes proporciones y continuaremos presenciando nuevos penosos espectáculos como los de las últimas semanas.
Y si pierde, va a pasar lo mismo porque los honorables congresistas ya tienen bandos, y con toda seguridad los guiará la sed de venganza. Así las cosas, la salud seguirá en cuidados intensivos, la educación se mantendrá huérfana y muchas otras iniciativas fundamentales para el desarrollo del país seguirán colgadas de un hilo mientras los protagonistas de esta novela hacen un pulso para demostrar quién tiene el poder.
Con esta perspectiva no queda más que preguntarse: y ahora ¿quién podrá defendernos?
lunes, 12 de mayo de 2014
Un asunto de confianza
Un asunto de confianza
Durante años he discutido con mi esposo, ingeniero de sistemas, sobre una percepción muy personal con respecto a quienes prestan servicios de tecnología o están en el mundo de la soluciones informáticas: su actitud muchas veces raya en el estilo de una secta, poseedores de grandes secretos que los otros pobres mortales no podemos entender. Esto les otorga un gran poder sobre la turba de analfabetos tecnológicos que se encuentran a diario, pero también los marca y genera una enorme desconfianza entre quienes deben recurrir a ellos para atender sus necesidades en tecnologías de información.
Este factor, que para muchos podría resultar insignificante sí está generando grandes brechas en la adopción de TI pues muchos empresarios prefieren no ‘meterse en líos’ con este tipo de genios y quedarse como están, o recurrir a un hijo o algún conocido que le oriente sobre lo que le conviene. El resultado es que no siempre esa ‘consultoría’ resulta efectiva y en el camino se pierde eficiencia y productividad.
Así lo confirmó un estudio del Observatorio TIC de la Universidad Nacional sobre adopción de TI en mipymes bogotanas. Tras entrevistar a 2.470 empresas de diversos sectores una de las grandes conclusiones fue que la calidad de la relación entre pymes y proveedores de tecnologías es muy pobre y, en esencia, no existe confianza para abordar proyectos TI.
Bien valdría la pena que los grandes fabricantes y las casas productoras de software, así como los implementadores y desarrolladores se preguntaran de qué modo planean superar esa barrera con sus canales, partners y distribuidores para comenzar a construir procesos de confianza con sus potenciales clientes.
Así mismo, las autoridades deberían tener más vigilancia sobre los servicios de TI que prestan empresas de todos los tamaños porque los clientes están a merced de sus proveedores de soluciones que, en algunas ocasiones, no aclaran las condiciones de prestación de sus servicios generando aún más malestar cuando intentan cobrar más de lo que habían prometido o no cumplen con los plazos previstos, aún existiendo justificación para hacerlo.
¿Qué leyes de protección al consumidor operan en estos casos? Si yo contrato a una firma que desarrolle una solución móvil que me hace determinadas promesas que al final no se cumplen ¿a quién recurro? ¿Qué tercería puede determinar si las condiciones de prestación de un servicio se cumplen o no y cuándo operan excepciones?
No son pocos los casos que he conocido, de primera mano, de ‘embaucadores’ que con promesas de poderosas soluciones terminan esquilmando a los empresarios y haciendo polvo la poca confianza que tenían estos en la tecnología.
Y para rematar se presentan escándalos de hackers que infiltran correos, mensajes y archivos en las campañas políticas, pero también utilizan las redes sociales para acabar con la honra de las personas.
lunes, 5 de mayo de 2014
Los ángeles caídos
Durante muchos años he entrevistado aspirantes a cargos en mi empresa y ha sido recurrente la queja de algunos con respecto al rechazo que reciben cuando están sobreperfilados. Con el tiempo he logrado entender por qué esas hojas de vida con tantos títulos resultan perjudiciales cuando se busca un profesional que pueda integrarse al mundo real.
En primera instancia, he podido identificar a dos tipos de trabajadores sobreperfilados:
- El compensador: usualmente son personas que se sienten inseguras de sus capacidades laborales y creen que deben acumular muchos títulos para compensar su falta de idoneidad. El problema es que se esfuerzan tanto en estudiar que nunca desarrollan las competencias que les permitan ser exitosos en un ambiente profesional.
A estos personajes es usual verlos haciendo un MBA con la ilusión de que se trata del lifting profesional que les abrirá las puertas a un mejor empleo. Y la verdad es que esa inversión se pierde porque sus deficiencias laborales continuarán latentes. Es probable que sus hojas de vida se vuelvan más atractivas con el título pero a la postre, seguirán siendo laboralmente incompetentes.
Así que cuando le llegue un candidato con más de dos especializaciones o un MBA entre sus credenciales, y su hoja de vida muestre cambios permanentes de empleo no necesariamente porque recibieron mejores ofertas, revíselo con lupa.
- El ángel caído: lograron escalar muy alto en una organización, con salarios generosos y beneficios que sólo pueden otorgar las multinacionales y las grandes empresas. pero por las condiciones del mercado y la necesidad de ser más competitivos la empresa entró en un proceso de reorganización que la obligó a cortar cabezas, incluyendo a muchas idóneas. En los primeros meses, estos ángeles caídos suponen que con su experiencia y formación se engancharán muy rápido y llegan con la expectativa de seguir ganando el mismo salario que tenían en su anterior organización y exigiendo los mismo beneficios.
Aunque la tentación de contratar a estos ‘superprofesionales’ es muy grande se corre el riesgo de fracasar porque si además de la plata no les ofrece un ‘apellido’ importante se van a sentir cada vez más insatisfechos. También hay que estar dispuesto a ofrecerles carro, acción del club y medicina prepagada por cuenta de la empresa. Por último, tenga en cuenta que estos ángeles caído muchas veces manejaban estructuras en las cuales contaban con asistentes para muchas de sus cosas, así que también le tendrá que diseñar un esquema similar con los consecuentes gastos que acarrea.
No se trata de cerrarles las oportunidades en nuestras empresas, por el contrario, esta es la experiencia que necesitamos muchos para crecer. Pero sí es clave que los contrate una vez han pasado por el proceso de duelo y han aterrizado a la realidad de la pyme colombiana, de lo contrario sólo estará pagando una fortuna por un gran problema.
Ahora también recuerdo un artículo publicado hace mucho tiempo en el Wall Street Journal en el que analizaban por qué las estrellas de ciertas firmas en wall street fracasaban cuando cambiaban de empleo. La conclusión era que no solamente el éxito dependía del genio, también era esencial la contribución el equipo de trabajo que le brindaban soporte a todas sus ideas y acciones.
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