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lunes, 1 de diciembre de 2014

Cuentas alegres

Da lástima confirmar que el sistema reelecionista acaba con cualquier propuesta seria de desarrollo económico pues en el primer periodo se trabaja para lograr la reelección, con políticas populistas de corto plazo, y en el segundo se hace lo posible por tapar los huecos que dejaron esos compromisos: viviendas gratis, obras inconclusas y cuotas burocráticas, entre otros.

Ni qué decir del Gobierno, que ahora en medio del susto por la caída del precio del crudo y unas perspectivas internacionales mediocres para el 2015 empieza a pellizcarse con respecto a una verdadera política productiva para Colombia.

Sería injusto decir que a este gobierno le ha faltado liderazgo en materia económica. A todos los gobiernos de los últimos 20 años les ha faltado. Pareciera que el tema del desarrollo empresarial fuera un asunto menor, accesorio, y no el eje central de la competitividad de un país. La competitividad, la productividad y la innovación no nacen en el seno de los entes oficiales, por el contrario, son gestados en las empresas pero con el apoyo de la institucionalidad.

Hoy más que nunca, me parece que está vigente el mensaje de Por qué Fracasan los Países, y es definitivamente una obra que se deberían leer y aplicar quienes ahora tienen la responsabilidad de diseñar una estructura jurídica que propicie la competitividad y el crecimiento de Colombia.

Por lo pronto, preparémonos para la cascada de impuestos que traerá el 2015, así como los nuevos tributos que se inventarán a finales del año que viene para seguir tapando huecos y respondiendo por lo que se gastaron, haciendo cuenticas alegres. ¿Será que los empresarios aguanta?





lunes, 10 de noviembre de 2014

La ministra de Comercio necesita más barra

De verdad yo no entiendo cómo funciona la coordinación interministerial en materia económica, pero todo indica que en ciertos casos los ministros necesitan del apoyo del sector privado para que en Palacio los escuchen. Por lo menos esa fue la impresión que me quedó al escuchar el discurso que, en nombre de la ministra de Comercio, leyó el viceministro encargado, Daniel Arango, durante la presentación del Informe de Competitividad 2014 – 2015 la semana pasada.

Afectada por un virus, la ministra Cecilia Álvarez Correa no pudo intervenir en el evento, pero desde una mesa cercana aprobaba cada una de las frases de Arango. Dejó clara la necesidad de que entidades como la Dian y el ministerio de Minas y Energía trabajen de la mano con su cartera para superar escollos que afectan la competitividad industrial en el país.

En la agenda de la ministra aparecen aspectos de gran urgencia que se han demorado años en ponerse en marcha:
-       Simplificación del estatuto tributario, de tal forma que se facilite la tarea de presentar y pagar impuestos para todos los empresarios.
-       Reducción de los costos de la energía, un insumo de gran peso en la canasta de costos de la industria en todo el país.
-       Expedición de un estatuto aduanero que genere eficiencia para las operaciones de comercio exterior.

La ministra Álvarez Correa es una mujer de acción, y así lo demostró con la expedición del decreto que reglamenta el uso de escáneres en las aduanas del país, una petición que el sector privado había puesto sobre la mesa desde hace por lo menos 10 años para disminuir los tiempos de inspección de mercancías en los puertos de salida y entrada.

Ahora cabe esperar y hacer barra para que logre sacar adelante estas aspiraciones que pondrían al sector privado colombiano en una mejor posición competitiva.


martes, 4 de noviembre de 2014

Cambio extremo para todos

Ya era hora de hacerle un cambio extremo a Proexport. Esta entidad, que durante años tuvo el mandato de promover las exportaciones de las empresas colombianas, se estaba quedando corta en esta tarea y apenas arañando los nuevos roles que debe asumir de manera formal como ProColombia.

Y es que ahora no solamente debemos pensar en cómo vender nuestra producción en otros destinos. Es probable que, con las nuevas normas proteccionistas que diseñan países como Ecuador, en ciertos casos lo más viable sea internacionalizar las empresas estableciendo plantas de producción en esas naciones que son esquivas para la producción foránea.

Así las cosas, la realidad nos muestra cómo nuestras entidades deben ser más proactivas en estructurar sus modelos de operación para sacar el mayor provecho. Mucho más si tenemos en cuenta que resolver el problema de la infraestructura en Colombia se va a tomar todavía varios años.

Tenemos que cambiar nuestros paradigmas si queremos ser exitosos en otros mercados y evaluar qué ventajas competitivas trae operar desde Colombia y exportar, con todos los inconvenientes que esto genera, o si para ciertos mercados con potencial es mejor ser un inversionista extranjero.

ES bueno aclarar que hoy casi ningún producto puede afirmar que es 100% colombiano,  pues la realidad de la competencia mundial nos lleva a incorporar muchos insumos importados a nuestra producción, en aras de controlar los costos.

¿Qué desventajas traerá esto para el empleo y la economía nacional? Es probable que en el corto plazo se deje de contratar mano de obra colombiana para los procesos operativos, y que las arcas del Estado no reciban los ingresos por concepto de exportaciones pero, sin duda alguna, a mediano y largo plazo será beneficioso para el país pues las empresas colombianas estarán más diversificadas en materia de ingresos y de operación geográfica, también contarán con un know how difícil de conseguir usando representantes o comercializadores.

Las utilidades que obtengan en esos países con toda seguridad llegarán a Colombia y generarán un nuevo ciclo de bienestar, especialmente cuando las obras 4G estén listas para darles a los empresarios nacionales la infraestructura que necesitan para ser más competitivos.



lunes, 25 de agosto de 2014

¿La innovación de negocio no cuenta?

En los últimos años ha sido cada vez más candente en instancias del Gobierno y sector privado la discusión sobre cuáles son los terrenos de la innovación. ¿Sólo se vale innovación en el producto? ¿Será que un nuevo modelo de negocio no puede ser catalogado en el plano de la innovación?

Es claro que se requiere dar un cuerpo a la definición de innovación, en términos de definir las áreas en las cuales se pueden utilizar recursos estatales para impulsarla. Pero no podemos ser tan miopes de quedarnos meramente en lo académico sin evaluar lo que pasa en el mundo de los negocios cada día.

En el caso de Apple, el fallecido Steve Jobs no solamente contribuyó con una nueva manera de escuchar música: el ipod. También revolucionó el modelo de negocio de la música. Las grandes disqueras se tuvieron que bajar del pedestal en el que vivían para ajustarse a la visión del inquieto empresario.

El esquema de la venta de LP´s y el de CD´s dio paso a la venta de música por internet, al menudeo y con costos infímos en comparación con el mercadeo tradicional. Estos dos factores, producto y modelo de negocio, generaron el poderoso impacto innovador que durante años ha distinguido a la empresa nacida en Sillicon Valley.

Jobs tenía la suficiente versatilidad para identificar un producto revolucionario, pero además para construir un canal de venta que le permitiera ser totalmente ganador. Después de este cambio, hoy muchos esperan el siguiente paso de Apple ¿será que sin Jobs este proceso innovador se volverá a ver?



martes, 29 de julio de 2014

Nos cogió la noche

Que los empresarios estamos preocupados por el cambio en los negocios es un hecho. Así lo confirma la última entrega de la Gran Encuesta Pyme de Anif, en donde se evidenció que la mayoría de nuestras pequeñas y medianas empresas quieren capacitar a su personal para estar mejor preparadas. Sin embargo, preocupa que cada vez menos gerentes se anticipen a la búsqueda de nuevos mercados externos.

De acuerdo con la información suministrada por este centro de análisis económico, en el primer semestre de 2014 dos de los tres los sectores económicos incrementaron el número de respuestas en torno a que la principal acción de mejoramiento es la capacitación del personal. En la industria pasó del 36% al 38% de respuestas en el último año, en comercio del 42% al 46% y en servicios cayó del 51% al 49%.

Pero la opción de diversificar mercados en el país tuvo una caída preocupante. En Industria pasó de 30% a 19%, en Comercio del 26% al 15% y en Servicios del 29% al 11%. Lo mismo ocurrió con la pregunta relacionada con la apertura de nuevos destinos fuera de Colombia, que de por si ya era bastante baja: en industria pasó de 13% a 9%, en el comercio del 7% al 5% y en servicios del 12% al 5%

Esta es una señal clara de que tenemos que trabajar mucho más en el fomento de la cultura exportadora si queremos sacar provecho de los tratados comerciales suscritos en los últimos años.

Analizando las demás respuesta se me pusieron los pelos de punta cuanto llegué al punto en el que se registra el porcentaje de quienes no están llevando a cabo alguna acción de mejoramiento. En servicios creció la proporción de quienes se quedaron de brazos cruzados, pasó del 20% al 26%, en industria la proporción se quedó igual y en comercio se redujo del 32% al 27%.